17 de noviembre de 2017

La sal de la tierra (Moscofilms)

Moscofilms, la página de cine de la clase trabajadora, ha incluído subido a su base de datos visual de cine obrero y social la película La Sal de la Tierra, basada en un hecho real ocurrido en 1951, en una mina de zinc, ubicada en Bayard (Nuevo México). 

La discriminación impuesta por la empresa Empire Zinc Mine a los obreros de origen mexicano, que recibían sueldos inferiores a los de los obreros de origen anglosajón por el mismo trabajo, provocó una larga y dura huelga de quince meses que tuvo como meta conseguir la igualdad de sueldos y el derecho de los obreros a ser tratados con dignidad por los empleadores (entre ellos, asegurar las normas de higiene básicas en sus viviendas. La huelga supuso una dura y amarga batalla, pero contaron en todo momento con el apoyo de las mujeres, convirtiéndose también en  un ejemplo de la importancia de la participación de la mujer en las luchas laborales y sociales.

Se trata de un controvertido semidocumental,  en el que en la ficción  intervienen personajes reales, que tuvo que afrontar innumerables problemas durante y después del rodaje: el director, el productor, el guionista, el compositor y el actor Will Geer figuraban entonces en la "lista negra" del Comité de Actividades Antiamericanas del senador McCarthy. Hoy en día, en cambio, es una de las pocas películas que se conservan en la Librería del Congreso de los Estados Unidos por su valor histórico y cultural.

La temática es más complejo de lo que parece a simple vista, puesto que muestra otro nivel de discriminación, el de los propios trabajadores mexicanos hacia sus propias mujeres.
En un principio al iniciar los preparativos de la huelga los trabajadores mexicanos relegan a las mujeres a un segundo plano, incluso rechazan reiteradamente su ayuda. Pero la huelga se recrudece, y corre el peligro de fracasar, por lo cual la participación de las mujeres se hace en un momento dado imprescindible, y termina por inclinar la balanza del lado de los obreros. El punto crucial llega cuando las mujeres toman el relevo de los hombres en los piquetes y manifestaciones ante la imposibilidad de los hombres, por diversos motivos, en especial la represión policial y legal, de tomar pare en los mismos. Es de destacar que en la película las mujeres toman la iniciativa y las riendas de su propia emancipación. No las reciben de mano del hombre salvador como sucede en otras películas que desarrollan el tema.
Imagini pentru la sal de la tierra 1954

La sal de la tierra también es un testimonio de la vida cotidiana del obrero de entonces, su ideología, sus problemas, e incluso el funcionamiento burocratizado de sus sindicatos que acartona la toma de decisiones. Es en definitiva una pequeña joya del cine que en muchos sentidos se adelanta a su época.

Como hemos dicho antes, Paul Jarrico y  Herbert J. Biberman, guionista y director respectivamente, fueron  acusados de comunistas, y a pesar de que ambos ya tenían una dilatada carrera cinematográfica, vieron como se les cerraban las puertas de Hollywood al no querer ninguna productora hacerse cargo de sus proyectos.   Biberman había rodado en 1944  The Master Race una película bélica de ideología anti-nazi, y Paul Jarrico, el productor, que anteriormente había rodado Song of Russia a petición del presidente Franklin Delano Roosevelt, con el fin de promover la simpatía del público por el bando soviético y así crear un ambiente propicio en la Segunda Guerra Mundial para combatir a los nazis, tuvo que emigrar a Europa para seguir trabajando.

Antes del rodaje de La Sal de la Tierra, los problemas en Hollywood hicieron que ambos se asociaron, crearan la empresa Independent Productions Company para conseguir financiación y rodar al margen de la gran industria; para ello reclutaron a otros artistas también expulsados por la meca del cine para realizarla, creando además de esta forma el primer precedente de cine independiente.

El guión lo escribió Michael Wilson, Sol Kaplan puso la música y la protagonizó la actriz y bailarina mexicana Rosaura Revueltas. La película pronto sufrió contratiempos: diversos sindicatos de actores prohibieron a muchos intérpretes  participar en la misma, por ello se tuvo que contar con actores aficionados; después grupos de incontrolados quemaron decorados y realizaron ataques violentos; finalmente Rosaura Revueltas fue deportada a México, a donde se tuvieron que trasladar para finalizar el rodaje.

Imagini pentru moscofilms la pagina de cine de la clase trabajadoraLa película tuvo gran éxito en Europa, donde recibió gran reconocimiento. Fue votada como la mejor película por la Academia de Cine de Francia y ganó el Primer Premio del Festival Vary Karlovy de Checoslovaquia. Sin embargo en Estados Unidos muchas salas se negaron a exhibirla por miedo a represalias. No fue hasta 1965 cuando se pudo proyectarse libremente, y finalmente, como ya hemos señalado, se incluyó en el National Film Registry como una de las películas de la cultura norteamericana que había que reservar.

En resumen, La Sal de la Tierra, a pesar de la inocencia con la que se trata el enfrentamiento entre patronos y obreros, alejándose conscientemente de toda acción violenta por parte de los segundos, es una de las primeras muestras de cine social norteamericano, en la que se muestra el poder de la organización de los trabajadores contra la explotación capitalista, y de la vinculación de otras luchas, como el racismo y el feminismo, con el sistema económico.

La Sal de la Tierra podéis verla entrando en Moscofilms o a continuación:




16 de noviembre de 2017

Dos poemas de Vonani Bila y la traición del Congreso Nacional Africano

Vonani Bila es un poeta sudafricano, antiguo militante del Congreso Nacional Africano (CNA) en los años del apartheid, y crítico del modelo mandelista en los tiempos de la conciliación con los criminales y la gatopardista transición para perpetuar el sistema capitalista..

Vonani Bila
Bila, en sus poemas, denuncia lo que, de forma diferentes, también hace el partido Combatientes por la Libertad, excisión producida 2013 del CNA (en el poder desde el fin del apartheid), partido que proclama la acción directa como método de lucha y la huida de la conciliación no tanto con los antiguos dominadores, los blancos africaners, sino con la clase social que los oprime, de los que ahora forman parte también muchos negros, muchos del CNA: la burguesía.

La campaña de los Combatientes por la Libertad, y su líder Malema, convoca a sus partidarios, por ejemplo, a ocupar tierras para construir alojamientos que el gobierno tarda en proveer, oponiéndose a ese falso desarrollo sudafricano vendido por los medios y que hace al país ser parte de los famosos BRICS. 

Lo cierto es que mas de veinte años después de la llegada al poder del Congreso Nacional Africano con Mandela como presidente, alrededor del 22% de los sudafricanos no  pueden alcanzar los mínimos nutricionales requeridos por la OMS y el 54%, más de la mitad, vive con menos de dos dólares diarios. Gran parte de los sudafricanos habitan viviendas precarias, de tela o de cartón, en asentamientos sin ningún tipo de servicios. En los veinte últimos la administración, el gobierno del CNA, ha construido 3,5 millones de viviendas para la distribución entre los más desprotegidos, aunque parece que la corrupción es la que determina a quien se la asigna o no.

Bila, como Malema, denuncia los coqueteos y el "buen rollo" existente entre la nueva clase dominante negra y los antiguos criminales boers, los altos cargos del apartheid o los ejecutores militares y policiales de su represión. Así, el 30 de enero de 2015, el ministro de Justicia, Michael Masutha, acordó la libertad condicional al ex coronel Eugene De Kock, el más célebre de los asesinos del apartheid. Responsable de secuestros, torturas y asesinatos de opositores, De Kock, con 66 años, purgaba dos condenas a cadena perpetua de más de 112 años de prisión por 89 crímenes y delitos cometidos en su calidad de jefe de una unidad antiterrorista en la policía del régimen racista. Estaba preso desde 1996. Esta decisión fue muy polémica y tuvo grandes críticas, además de protestas populares, reprimidas por la policia del supuesto régimen de la libertad construido tras el final de la dictadura "blanca".

Imagini pentru ANC SUDAFRICA COMUNISM
Cartel del Partido Comunista de Sudáfrica
pidiendo el voto para el CNA
Por último, también se denuncia a Zuma, el actual presidente, envuelto en continuos escándalos de corrupción, críticas que acompañan la situación inestable del país, que parece que es uno de los BRICS por méritos propios, teniendo en cuenta que la ansiada revolución de los comunistas sudafricanos del CNA se ha transformado, gracias a Mandela y otros traidores a la clase oprimida y al pueblo sudafricano, en un paraíso de la burguesía y de las grandes corporaciones, digno de formar parte del polo económico capitalista alternativo a la dominación mundial.

Compartimos a continuación dos poemas de Vonani Bila muy ilustrativos: en el primero, le pregunta directamente a su antiguo compañero de armas, Mandela, si se ha dado cuenta de lo que pasa en el  país que gobernó desde 1994-1999, y en la segunda, En el nombre de Amandla (palabra zulú que significa Poder), describe la situación de la Sudáfrica de la reconciliación nacional en la que describe la situación de la clase obrera y oprimida del país, y se pregunta en qué ha cambiado realmente el país desde el fin del apartheid.

***
Mandela, ¿alguna vez te has dado cuenta?

¿Acaso te has dado cuenta,
mientras recogemos a los muertos,
excesivo peso de un horrible y brutal pasado
que amenaza con sofocarnos,
que al embarcarte en las campañas de Masakhane,
para rehumanizar a frágiles y enfermos niños de la calle del mundo
y poner esas almas perdidas bajo el cuidado de un sol dorado,
de que la aldea global se desangra por la locura del dinero?.

¿Acaso te has dado cuenta
de que mientras nosotros parcheamos las heridas de siglos atrás,
heridas todavía frescas, abiertas,
y clausuramos edificios carcomidos de viruela y metralla de cañón,
que alguna vez erosionaron la vida como el ébola,
otros tantos gozan sobre plácidos jardines
y bajo rojos edredones eléctricos hacen el amor?

¿Acaso te has dado cuenta,
cuando te rascas la piel
como buscando tu singularidad –tu propio ser,
de que la multitud triunfante se retira a los ghetos?
¿Te has dado cuenta?


En el nombre de Amandla*

En el nombre de Amandla
dime qué ha cambiado en este pueblo;
no hay víveres en la cocina,
niños desnudos con grietas en los labios no pueden ir a la escuela,
algún otro niño hambriento fue arrollado por el coche de un hombre rico;
el niño nos ha dejado, el hombre rico contribuyó con un ataúd barato,
todo el mundo imaginó que se pudriría en la cárcel.

Es invierno, la escuela no tiene bancos, libros, ventanas,
nuestros líderes mandan a sus hijos a escuelas privadas;
!pregúntales a ellos!

En el nombre de Amandla,
dime qué ha cambiado en este pueblo;
esa fuente está seca,
carraspea aire caliente,
la bomba está muerta,
la abuelita no tiene efectivo para comprar diésel
y camina distancias para acarrear agua sucia
del estanque inmóvil,
de la presa envenenada,
donde la gente comparte el agua con los animales;
la abuelita lava con una jícara roja rajada,
compra agua y empuja una carretilla

Ella es anciana, ¡70 años!
Su cabaña colapsó durante los días de la inundación,
ella sobrevivió porque estaba ocupada recolectando leña en el monte,
ella espera por su pensión a los 60 años de edad,
ella hace una fila empujando y arrastrando los pies,
alguien de su edad se desmaya bajo el asfixiante sol,
ella cierra sus ojos, aspira rape, estornuda,
se escurren lágrimas por sus mejillas,
ella consigue su pensión, es un cheque.

En el nombre de Amandla,
dime qué ha cambiado en este pueblo.
Magogo toma un taxi al centro,
los jóvenes no quieren sentarse junto a ella,
dicen que huele a orines;
ella compra una lata de parafina, una cobija y un pollo
ella compra harina de maíz a cuenta;
sus hijas, ahora madres, quieren su parte.
El gobierno da $110 por hijo,
abuelita paga a la sociedad funeraria cada mes,
ella no quiere ser enterrada en una sábana;
la gente no querrá venir al funeral sin una vaca en sacrificio.
Ella habla sola, predice su muerte en cualquier momento a partir de ahora,
ella es llamada "cheque" por sus propias hijas;
sus esposos están desempleados,
ellos tejen y venden cestas, fuman BB y toman mqombhoti;
ellos esperan llegar a los 65 para acariciar las monedas.
Magogo se lava con una jícara roja rajada,
ella quiere darse un baño antes de morir,
ella llama a Mandela "Mondela",
ella sólo vota por el CNA
¿Por qué?

En el nombre de Amandla,
dime qué ha cambiado en este pueblo.
Estamos en problemas,
nuestra electricidad es débil,
se apaga todo cuando usas una parrilla,
se detiene cuando llueve,
se va volando con el viento:
viene el invierno —el municipio la cortará
Pobre hombre negro con atrasos
de regreso a Mbhawula y Malahla.
Megogo tiene frío
duerme junto al fuego quemándole los pies,
el brasero emite gas,
ella toserá coágulos de sangre,
el empleado de salud en la clínica
le dará paracetamol

En el santo nombre de Amandla,
dime qué ha cambiado en este pueblo.
Nuestra casa del RDP** gotea cuando llueve.
No podemos adecuarnos, es un excusado,
los vemos y los escuchamos haciendo el amor,
en un cuarto dividido por una cortina,
no puede haber ningún secreto;
nosotros dormimos en la cocina,
nos levantamos temprano como elefantes
Verwoerd ***, mi enemigo, construye casas mucho más grandes;
Trevor Manuel**** no puede parar de comprar
submarinos Corvette***** y jets de combate,
con nuestros impuestos pueden hacer algo mejor;
pero la guerra está por venir,
nos han dicho.

*palabra zulú que significa poder, con gran resonancia en la lucha social sudafricana contra el apartheid y contra la opresión de clase
**Programa de Reconstrucción y Desarrollo (RDP, por sus siglas en inglés). Programa de vivienda desarrollado por el Congreso Nacional Africano durante el gobierno de Nelson Mandela.
***Verwoerd, psicologo holandés que llegó a ser primer ministro sudafricano. Se le conoce como "el arquitecto del apartheid".
*****Trevor Manuel, ministro de finanzas durante los gobiernos del apartheid y en los gobiernos de Mandela y su sucesor Thabo Mbeki
*****Famoso modelo de coche Chevrolet

15 de noviembre de 2017

Brigadista toda una vida: entrevista a Virgilio Fernández del Real

Virgilio Fernández del Real (Larache, 1918) es uno de los últimos miembros de las Brigadas Internacionales que continua vivo. Con 99 años, desde México, donde vive exiliado desde el final de la Guerra Civil, sigue militando en la lucha por la justicia, contra toda explotación y por el Socialismo, en las trincheras que nunca ha abandonado en el plano ideológico.

Virgilio Fernández quería defender la República y se enroló como soldado en el servicio sanitario de la resistencia republicana. No tenía ni 18 años. Nacido en el antiguo protectorado español en Marruecos, acabó integrado en el Batallón Dombrowksi en la XIII Brigada Internacional para vivir un puñado de las batallas más duras de la contienda: Brunete, Guadalajara, Belchite, el frente de Aragón, el Ebro...

Imagini pentru brigadas internacionales
En una visita a Madrid ha respondido a unas preguntas a El Diario, donde nos cuenta su experiencia en la Guerra y en los campos de concentración de Francia, su exilio, y su posicionamiento sobre temas como la independencia de Cataluña, la continuidad del franquismo en España y la existencia de presos políticos, además del consiguiente olvido de las víctimas de la sangrienta dictadura fascista.

Sobre Cataluña, como buen comunista, fiel a los principios de Lenin, afirma que, aunque él prefiera que no se independicen, son los catalanes los que tienen que decidirlo, no el gobierno de España o los españoles. En esto sigue siendo de los comunistas que mantienen los principiios del Partido Comunista de la República, de José Díaz, defensor a ultranza de la autodeterminación de los pueblos de España, incluso de forma más radical que los propios partidos nacionalistas como ERC.

"Claro que hay presos políticos. Y política es todo esto. Creo que los catalanes prefieren salir de España estar bajo un gobierno con tanto corrupto, aunque dentro de Cataluña también lo hay. Yo prefiero que no se separen. Es más, prefiero que desaparezcan las fronteras, los pasaportes y todo eso. Pero, los catalanes deben decidir qué tipo de gobierno quieren tener".

Al hilo de la existencia de presos políticos en España tras la muerte de Franco, también en el proceso por la independencia de Cataluña, Virgilio afirma que los fascistas siguen muy vivos en España y que el Partido Comunista perdió su esencia al legalizarse y aceptar las reglas de la "democracia":

"desde que murió Franco y hubo lo que llaman Transición, no hemos tenido un Gobierno que ponga reglas para evitar que esos fascistas sigan existiendo. En cambio, el Partido Comunista estuvo ilegal por mucho tiempo y le dieron en la Transición la oportunidad de ser legal, cosa que fue mal, porque el Partido Comunista era más efectivo cuando era ilegal que después".

Lo mejor es leerle de primera mano las palabras de Virgilio Fernández del Real, ejemplo vivo de una vida de lucha contra el fascismo, de principios y de dignidad, en la entrevista de El Diario: Virgilio Fernández, exbrigadista: "Los fascistas siempre han estado ahí"

***

¿Cómo acaba un joven enrolado en la guerra?


Yo trabajaba en el hospital de la Princesa [Madrid]. El día 18 me enteré de que se había levantado Franco pero pensé que sería como antes, en el 32, cuando se levantó Sanjurjo. Y no le di mucha importancia, pensé que eso duraría poco. El lunes fui a trabajar y ya se había tomado el Cuartel de la Montaña la noche anterior. Entonces empezaron a llegar heridos. Iba a cumplir 18 años, y yo daba anestesia o limpiaba heridas.

Acaba pasando por multitud de frentes, durante meses.

32 meses. Después de regresar del Ebro se disolvieron las Brigadas, pensando inocentemente que las potencias Inglaterra, Francia y Estados Unidos iban a pedir a Franco que retirara a los alemanes y a los italianos. Pero no.


Virgilio Fernández (arriba a la derecha) en un hospital de las Brigadas.
Virgilio Fernández (arriba a la derecha) en un hospital de las Brigadas.
¿Recuerda cuál fue el más duro y complejo de superar?

Al final de la batalla del Ebro, cuando nos retirábamos, hubo unas batallas en las sierras de Pandols y Cavalls donde un día contamos mil heridos. Los muertos ni los vimos. Nos los traían [a los heridos] y había que pasarlos en barca al otro lado del río porque el puente estaba destruido. Y pasar mil heridos en barca… ya lleva.

Claro que hubo otras batallas. Una de tanques, importante, cerca de Morata y una muy fuerte también fue la de Belchite. Las Brigadas estaban para romper el frente o para, cuando nos lo habían roto, ir a taponar. Entonces, si no era una de las dos cosas, estábamos descansando allí o allá. El descanso podía durar tres días o 15.

¿Qué encuentra un equipo médico en un conflicto regado por batallas encarnizadas, como fue la guerra de España?


Primero éramos el equipo para un batallón, pero fue creciendo tanto el número de médicos y practicantes como la movilidad. Nos habían regalado los suizos un camión especial hecho como quirófano. Tenía su mesa de operaciones, su autoclave, dónde lavarse las manos… Y nos poníamos muy cerca del frente, para las heridas esas que, si no se actúa ahorita, se muere, se desangra.

La barbarie de la guerra.


La cosa es que las guerras hoy son más aviones y tanques que infantería. Cada vez van avanzando más las máquinas. Es horrible. El que tiene más armamento es el que gana. Nosotros lo empezamos sin tener un bando militar. No había ninguna disciplina ni quien pudiera poner disciplina. En la mañana venían de Madrid al frente en coches y taxis, claro, ¡requisados! Ellos [los fascistas] tenían un ejército que venía desde Burgos, y la columna con el general Mola, y tenían una disciplina. Y nosotros nadie mandaba en nadie. Eran gentes civiles que habían agarrado un fusil, muchos de ellos ni sabían usarlo.


El soldado republicano, fotografiado por el médico polaco Gabriel Ersler.
El soldado republicano, fotografiado por el médico polaco Gabriel Ersler.




¿Es una clave para explicar por qué la República y la democracia pierden la guerra?

Se perdió la guerra por la diferencia de armamento, por la diferencia de ejército, la diferencia de disciplina, la diferencia del principio. Después ya algo de armamento tuvimos, una aviación muy heroica pero muy pequeña comparada con lo que tenían ellos. Y, desde luego, ellos tenían mandos que habían estudiado cosas militares. El militar más importante que tuvimos fue el general Rojo.

Determinante fue el apoyo de la Alemania nazi y la Italia de Mussolini.

Eso por una parte. Por otra la alianza que hicieron de no intervención, que quería decir que nosotros no podíamos salir al mercado del armamento y comprar lo que hiciera falta, no nos dejaban comprar. Pagando. Porque a Rusia lo que se le compró se le pagó. El Banco de España tenía dinero y se fue pagando, no fue ningún favor que hicieron. Francia llegó al punto de que sabíamos que había un tren con munición y armamento que venía de Rusia en la frontera de Irún, y no nos dejaron pasar hasta que Franco llegó a tener esa área.

Y con apenas 20 años sale del país por la frontera francesa ante el asedio franquista y acaba en un campo de concentración en Saint Cyprien, que define como "una playa con alambres de púas".
Sí. Hicieron un acotamiento de la playa con postes y alambres de púas y senegaleses fuera cuidando que no nos saliéramos. Nos daban de comer lentejas con arena. Primero dormíamos en el suelo y al aire, y después nosotros mismos hicimos unas barracas y ahí dormíamos, en el suelo, pero ya tapados por un techo.

Un año después, en 1939, conoce por un anuncio en un periódico que su madre le busca. ¿Cómo fue esa historia?

Ella vivía en Madrid. Cuando ya se sabía que habíamos perdido se fue a Alicante y tomaron un barco a Francia. Mi madre, una hermana y mi hermano.

¿Se llegó a reencontrar con su familia en Normandía?


Sí. Alguien me dijo "hay un anuncio, que te andan buscando". Lo busqué, escribí y ella se había cambiado a Normandía, a un pueblo. El jefe de policía vio a mi familia y me hizo un laissez passer [dejar pasar] para que pudiera salir del campo [de concentración] e ir a Normadía.

Ahí esperamos hasta que juntaron dinero en México, mi hermana ya había pasado, y consiguió un préstamo y pagó un pasaje en un barco norteamericano. Y fuimos de Burdeos a Nueva York. De ahí La Habana, Progreso, el Yucatán y en Veracruz nos estaba esperando mi hermana

Sigue la actualidad política y social española, ¿qué opinión le merece?

En términos generales en México y en todo el mundo manda el 1% que es el que tiene el dinero. Los Estados Unidos hasta ahora no han permitido que en ninguna parte haya varios partidos que puedan llegar al poder. Siempre hay dos. En Francia; en Estados Unidos, los demócratas y los republicanos; en México, el PAM o el PRI; aquí, el PP o el Partido Socialista, que de socialista no tiene nada. Felipe González, que al principio parecía que se iba a comer el mundo, resultó ser un señorito andaluz, que nada más le preocupaba cuánto ganaba su familia. Él permitió todos los contratos basura.

La crisis de Catalunya está provocando encarcelamientos a políticos, represión en la calle... ¿Cree que los miembros del Govern y los Jordis son presos políticos como en el franquismo?

Claro que hay presos políticos. Y política es todo esto. Creo que los catalanes prefieren salir de España estar bajo un gobierno con tanto corrupto, aunque dentro de Cataluña también lo hay. Yo prefiero que no se separen. Es más, prefiero que desaparezcan las fronteras, los pasaportes y todo eso. Pero, los catalanes deben decidir qué tipo de gobierno quieren tener.

Entonces, considera que hay presos políticos en España.


Claro, son presos políticos. Como están diciendo ahora, esta huelga no es una huelga obrera sino una huelga política. Sí señor. Es mucho mejor una huelga política que una guerra que nos impuso Franco. Para eso no protestaron tanto.

En las manifestaciones unionistas están apareciendo, con impunidad, grupúsculos de marcado carácter…

Fascista. Y sacan las banderas, y el brazo en alto [hace el saludo fascista].

¿Están encontrando su caldo de cultivo?

Aquí han existido siempre. Esta gente durante la guerra estaban camuflados y algunos con carnet del Partido Comunista o anarquistas. Cuando empieza la guerra todo el mundo intenta tener un carnet para que no lo tomen como de la Quinta Columna y vivir más tranquilos. Esos han estado siempre ahí.

¿Por qué piensa que están "siempre ahí"?


Porque aquí, desde que murió Franco y hubo lo que llaman Transición, no hemos tenido un Gobierno que ponga reglas para evitar que esos fascistas sigan existiendo. En cambio, el Partido Comunista estuvo ilegal por mucho tiempo y le dieron en la Transición la oportunidad de ser legal, cosa que fue mal, porque el Partido Comunista era más efectivo cuando era ilegal que después.


Virgilio Fernández, en Madrid, 81 años después de iniciada la guerra civil. | ANA ORDAZ
Virgilio Fernández, en Madrid, 81 años después de iniciada la guerra civil. | ANA ORDAZ


¿Y eso enlaza con que España no haya cerrado las heridas de la guerra civil? El Gobierno ignora la Memoria Histórica, hay simbología franquista en las calles, el país está sembrado de fosas comunes...

La Memoria Histórica... Si no se conoce la historia se cae en el mismo hoyo otra vez.

¿Cree que el país de la desmemoria no entiende todavía que sacar a los muertos de las fosas es una cuestión de Derechos Humanos?

El muerto, muerto está y no se va a resucitar. Pero la gente quiere saber y, sobre todo, que se sepa que no los mataron por ser bandidos sino por una injusticia. Eso es lo principal. Si el sacar los muertos y ponerlos en un sitio con el nombre arreglara algo… pero sí entiendo que la gente que tenga todavía esas costumbres y quiera saber exactamente si lo mataron pero que era injusto, que no había hecho nada. Y cuando vine a España la primera vez, ya muerto Franco, todavía quedaban la calle del Generalísimo, Sanjurjo... esto se me hacía muy raro.

El actual rey, Felipe VI, ha participado en algún reconocimiento a los combatientes republicanos de La Nueve. Pero en París, aquí los ignoran. Y el Gobierno ha sido capaz de hacerlo con la División Azul. ¿Le gustaría algún homenaje aquí para quienes lucharon por la democracia?

A las Brigadas, sí. Yo cuando veo al Felipe lleno de 'cosas' [se señala la pechera], como si hubiera ganado cincuenta batallas, siempre creo que estamos en un teatro musical. Antes, su padre era General de la Armada, de la Aviación, tenía todos los uniformes… Es un fantoche. Sí tendrían que reconocer que vinieron gentes que no eran aventureros, que no venían por lo que iban a ganar, que no iban a saquear los pueblos, no iban a violar a las mujeres, como sí traían a la legión extranjera. Esta cosa de oír a Queipo de Llano decir a las mujeres: "Van a ver ustedes, no saben lo que es un hombre, ahora se lo van a mostrar mis legionarios, no esos maricones comunistas".

El regreso del programa Salvados de Jordi Évole se ha adentrado en la capital de Daesh, Raqqa. Aparece un ciudadano español que combate al denominado 'Estado Islámico', como otros extranjeros, y en el brazo lleva una bandera republicana con la insignia de las Brigadas Internacionales. ¿Encuentra relación entre la voluntad y objetivo de estos soldados voluntarios y quienes combatieron el fascismo en la guerra de España?


Sí. Combatir por una causa justa es lo que hicieron ellos. Ellos vinieron aquí no sólo para luchar por la República española, era para luchar contra Hitler, contra Mussolini. Hay un libro que se llama El yugo y las flechas, escrito por el que era el embajador norteamericano en España, y describe lo que pasó, y fue a hablar con Roosevelt y le dijo "estamos equivocados, había que ayudar a la República".

Pero tenían más miedo a Stalin que a Hitler. Entonces, no hicieron nada. Y les costó mucha sangre y mucho dinero. Cuando llegué a Nueva York, había una señora que iba registrando los nombres y qué religión tenía cada uno. Entonces me dijo: "¡¿Cómo se viene de Europa ahora?! ¡Tendría que estar luchando contra Hitler!". Y le dije: "Señora, yo ya estuve 32 meses, ahora mande usted a su hijo". Fue una equivocación y permitió a Hitler completar toda la estrategia de cómo iba a arrasar los pueblos. Por eso Francia cayó en nada, cuestión de semanas. Nosotros duramos 32 meses conteniendo a esa cantidad de armamento y aviones y tanques.

11 de noviembre de 2017

Revolución en la India (Poema de Eduardo Andrade Do Nascimento)

Revolución en la India

India
territorio
Imagine similarădonde se
escribe en
letras
carmesí
un luminoso
camino;
patria donde
tus hijos,
hoy, pisan
firme su suelo
profanado
por imperios
de imperiosa
maldad.

Las clases
dominantes
en su frenesí
de sangre
del pueblo,
idearon
una verde
cacería, repleta
de perros de presa,
empuñando
armas extranjeras.
Contra aquellos
que osan
liberar el
hogar secular,
las garras de
la potencias
imperialistas
caen como
zarpazos sangrientos.

Una cacería verde
fue diseñada
allí en las oficinas
de una blanca
casa en Washington,
donde títeres
financieros
y burócratas
ejecutan
fielmente sus órdenes
sin contar con los anhelos
del pueblo.

Quisieron pintarte
de verde para
así esconder
sus maldades,
para ocultar
las dementes
barbaries
cometidas contra
tus valientes hijos,
que empuñan con
una de sus manos
la bandera roja
de una Nueva India y
el fusil con la otra,
que te convierten
en madre soberana
de sus pobres
hijos.

Sí, intentan
hacer de ti
una imagen
que no te corresponde,
una ilustración
donde se traza
una anciana sentada
a las puertas de sus
antiguos templos,
que carga en una
de sus manos una
taza de limosnas
extranjeras
y en otra mano
se encuentra el vacío
o la nada, o quizás
la mendicidad.
Esa repetida
mano vacía representa
el saqueo de las
extrañas y
extranjeras
metrópolis.


Por más
que insistan
en dibujarte
con líneas indecisas,
por más que intenten
ocultar su milenaria
historia de incansable
hermana combatiente,
no podrán cubrir
de verde ni
con sangre
tu ropa de
guerrillera,
no podrán
borrar las armas
que empuñaste
porque tu pueblo
construirá
otras nuevas.

Versión retocada del blog Revolución Cultural

Los últimos coletazos del PCE en defensa de la autodeterminación de los pueblos del estado español (discurso de Dolores Ibárruri en septiembre de 1970)

En la reunión del Partido Comunista de España celebrada en septiembre de 1970, en pleno proceso de negociación del partido con las fuerzas antifranquistas y con los gerifaltes del régimen, en aquello que vergonzosamente se llamó la "política de conciliación nacional", y mientras se abrían las manos de sus líderes ("para nunca más poder cerrarlas", como dice el famoso poema de Mario Benedetti) dispuestos a renunciar a la República, a aceptar la monarquía heredera del franquismo y a tragar con una Constitución diseñada por el Movimiento Nacional, Dolores Ibarruri daba un discurso en defensa del derecho a la autodeterminación de los pueblos del estado español, retomando los principios del PCE de la República y José Díaz.

Imagini pentru pasionaria doloresLa misma Pasionaria se sorprende, se siente "desconcertada y perpleja", como se puede leer en las primeras líneas de su discurso, del "olvido" del Sec. General del PCE, Santiago Carrillo, y del Comité Ejecutivo de citar entre "los múltiples motivos que impulsan y animan nuestra lucha contra la dictadura" el de la defensa de la autodeterminación de los pueblos de España, "el derecho de Cataluña, Euzkadi y Galicia a disponer libremente de sus destinos".

"De aquí que la clase obrera de nuestro país, como la clase más consecuentemente
revolucionaria, y que lleva en sí misma el futuro de una España socialista, debe ser la más
interesada en la defensa del derecho de estas nacionalidades a la autodeterminación", afirma sin tapujos Dolores Ibárruri.

Se estaba gestando la traición del PCE, ya hundido en el revisionismo "eurocomunista", dispuesto a abandonar a las miles de víctimas del franquismo abandonados en las fosas comunes diseminadas por todo el territorio del estado español, a cambio de repartirse las migajas del poder, en un flagrante abandono tanto de los principios del comunismo como de cualquier vínculo con el Partido Comunista de la II República.

La Pasionaria no duda en señalar el interesado olvido de los derechos de los pueblos de España por parte del partido, algo a lo que se tenía que renunciar para que el PCE pudiera ser aceptado entre los partidos que iban a poner las bases del que luego se conocerá como "régimen del 78", al que Franco no dudaba en referirse, comentándoselo a Juan Carlos de Borbón, elegido por él como sucesor, como "dejarlo todo atado y bien atado" (incluyendo en ese "todo" a los comunistas del PCE).

Por supuesto, tampoco Dolores Ibarruri, dirigente histórica del comunismo español, ejemplo de lucha contra el fascismo en España durante la Guerra Civil y frente al fascismo mundial en la Segunda Guerra Mundial, se libra del contagio de la defensa del pactismo, el olvido de las víctimas del franquismo, y la conciliación no ya con la burguesía, sino incluso con el propio franquismo, consecuencia del revisionismo que ya había infectado a la mayor parte de los partidos comunistas de Europa, incluyendo al propio PCUS en la URSS. 
Imagini pentru el PCE y la rojigualda
El 16 de abril de 1977 el PCE aceptaba la bandera
impuesta por el franquismo en 1939, renunciando a la
tricolor republicana

Así, en el propio documento citado en esta entrada, la Pasionaria defiende las negociaciones del PCE con los partidos antifranquistas, aduciendo que también se formó un Frente Popular durante la República, pero obviando que en aquella ocasión el frente era, precisamente, contra partidos como la CEDA de José María Gil Robles, defensora de una España como la que el franquismo iba a parir tras la muerte de Franco, y antecedente evidente de partidos como serían la UCD o Alianza Popular. En definitiva, en esta ocasión de lo que se trataba era de pactar con el propio franquismo y sus herederos, y no contra él.

En todo caso, ese es otro tema (aunque de aquellos vientos se han producido las tempestades autoritarias, criminales y totalitarias que han soplado durante la "transición" a la "democracia" actual, en la que los herederos de aquel PCE pactista, pedigüeño, abierto a la compraventa ideológica, han abandonado ya totalmente, (y esto se ha puesto vergonzosamente de manifiesto en su actitud chovinista y nacionalista centralista en los acontecimientos que han llevado a la proclamación de la República Catalana en octubre de 2017, y la posterior represión del gobierno español contra el pueblo catalán),  la histórica defensa del derecho a la autodeterminación de los pueblos,  no solo la del PCE de José Díaz, la República y la Guerra Civil, sino la de la propia Internacional Comunista y del Partido Comunista de la Unión Soviética, fiel a los principios del bolchevismo revolucionario hasta el deleznable XX Congreso.

Citamos a continuación un fragmento del discurso de Dolores Ibárruri, "la Pasionaria", en el que se evidencia lo que parece pensaban todavía algunos militantes del PCE sobre lo esencial de la defensa del derecho a la autodeterminación de los pueblos de España a principios de los setenta. Se puede leer completo pulsando en este link.

"Camaradas:

Después de haber conocido, a través de la discusión del informe del camarada Carrillo, lo que pudiéramos llamar torneo de abnegación, de heroísmo, de combatividad y de inteligencia política que ha representado la lucha de nuestros camaradas, de la clase obrera y de los campesinos contra el régimen, y en la que permanentemente se arriesga la libertad y aun la vida, como en Granada, me siento ante vosotros un tanto perpleja y desconcertada.


Y me siento desconcertada y perpleja porque al exponer en esta reunión, y en nombre del  
Comité Ejecutivo, el problema nacional, os comprometo u obligo a añadir, a los múltiples motivos que impulsan y animan nuestra lucha contra la dictadura, uno más: el de la defensa del derecho de las nacionalidades existentes en nuestro país a la autodeterminación, ya que, entre las cuestiones que en la lucha por la democratización de España deberán ser resueltas con prioridad a otras más generales, está el problema nacional, que es en substancia el derecho de Cataluña, Euzkadi y Galicia a disponer libremente de sus destinos.
Imagini pentru jose diaz
José Díaz, campeón de la defensa hasta sus últimas
consecuencias del derecho a la autodeterminación
de los pueblos del estado español

Y ello no sólo porque es de justicia, sino porque la correcta solución de esta exigencia nacional de catalanes, vascos y gallegos, hará más viable la solución de los múltiples problemas políticos, económicos y sociales que han de surgir ante la clase obrera y fuerzas democráticas al desaparecer la dictadura.


En España la cuestión nacional –que con la República comenzó a abordarse– va indisolublemente unida a la lucha por la democracia y el socialismo.


De aquí que la clase obrera de nuestro país, como la clase más consecuentemente revolucionaria, y que lleva en sí misma el futuro de una España socialista, debe ser la más interesada en la defensa del derecho de estas nacionalidades a la autodeterminación.


Por dos razones: Primera, porque en la lucha contra la reacción, que tiene la responsabilidad histórica de que este problema siga aún sin resolver, el peso de la clase obrera puede ser decisivo. Y segunda, porque sólo la participación de la clase obrera en esa lucha puede asegurar la solución del problema nacional de acuerdo con los intereses fundamentales del desarrollo democrático de nuestro país.


Por otro lado, es evidente que la solución del problema nacional, de una manera popular y
democrática, será uno de los más serios golpes a la reacción oligárquica y monopolista, y permitirá
al mismo tiempo establecer nuevas formas de entendimiento y de colaboración entre todos los
pueblos de España.


Cuando, en 1939, el general Franco proclamaba su voluntad «de imperio» en la España
«una y grande», sólo en la oquedad del Panteón del Escorial podía hallar eco y resonancia la histriónica declaración del Caudillo, si los muertos fuesen capaces de reaccionar ante los descomunales disparates de los vivos.

Frente al dictador, se levantaba la historia multisecular de los pueblos peninsulares en lucha permanente por sus derechos y libertades, defendidos y mantenidos en el largo combatir contra los invasores extranjeros; se levantaba la realidad multinacional de España que clamaba con la voz inextinguible de las naciones y regiones vivas y actuantes: «fuimos, somos y seremos»...

La España «una, grande e imperial», que campea en las banderas franquistas bajo símbolos medievales, como el yugo y las flechas, arrancados de viejos escudos, que hablan de guerras y de luchas fratricidas, no tiene nada de común con la verdadera España.

En su territorio peninsular e insular, España es varia y múltiple en sus hombres y en sus
pueblos, y nada ni nadie puede borrar esta realidad. Un nexo común fundamental existe entre todos los pueblos y regiones de España: la clase obrera. Ella es igual a sí misma en todas las regiones y nacionalidades. Ella es hoy, y lo será aún más mañana, el aglutinante humano y social del multinacional Estado español, que habrá de estructurarse democráticamente al desaparecer la dictadura franquista.


De aquí nuestra insistencia en que la clase obrera haga suya, junto a todas las fuerzas
nacionales democráticas y en interés del desarrollo de nuestro país, la defensa del derecho de Cataluña, Euzkadi y Galicia a la autodeterminación.


«Es necesario fundir –aconsejaba Lenin refiriéndose a la lucha por el derecho de las nacionalidades– en un torrente revolucionario único, el movimiento proletario y campesino y el movimiento democrático de liberación nacional.»

Imagini pentru autodeterminacion de los pueblos(...)

1. Nuestra posición


En este orden los comunistas nos pronunciamos por el reconocimiento, sin ninguna limitación y con todas sus consecuencias, del derecho de las nacionalidades a la autodeterminación. A nadie que conozca, aunque sea parcialmente, la teoría marxista leninista, puede extrañar que sea el Partido Comunista de España el más consecuente defensor del derecho de las nacionalidades a la autodeterminación.


Y ello, no como una posición política propagandística o coyuntural, sino con la firme decisión de luchar por que sean una realidad las aspiraciones nacionales de los pueblos que entran en la composición del Estado español.


Esto no es casual. Es la continuación consecuente, no sólo de la política de la Internacional Comunista, de la Internacional de Lenin, respecto a las nacionalidades, sino de la Primera Internacional, de la Internacional de Marx y Engels.


Oponiéndose a las teorías anarquistas del prudhonismo, que rechazaba la lucha por los derechos nacionales, en nombre de una pretendida revolución social, Marx promovía en un primer plano el principio internacionalista de las naciones, declarando «que no puede ser libre el pueblo que oprime a otros pueblos»...

Consecuente con este criterio, y desde el punto de vista de los intereses del movimiento revolucionario de los obreros alemanes, Marx exigía, en la revolución de 1848, que la democracia victoriosa en Alemania proclamase y llevase a cabo la liberación de los pueblos oprimidos por los alemanes, como exigía igualmente en 1867 la separación de Irlanda de Inglaterra, añadiendo «aunque después de la separación se llegue a la federación».

Reafirmando las opiniones de Marx respecto al derecho de las nacionalidades a desarrollar su personalidad independiente, la defensa de este derecho constituyó una de las tesis marxistas aprobadas en el Cuarto Congreso de la Internacional Socialista celebrado en Londres en 1896, en la que se decía:

«El Congreso se declara favorable a la autonomía de todas las nacionalidades.

Expresa su simpatía a los trabajadores de todos los países, que sufren actualmente bajo el yugo del despotismo militar o nacional o de cualquiera otro despotismo.»

De esta tesis, los partidos socialistas de Europa, con excepción de los marxistas rusos, encabezados por Lenin, aceptaban únicamente la llamada autonomía nacional cultural.

Sólo después de la revolución socialista de Octubre de 1917, al constituirse –en 1919– la Internacional Comunista, esta tesis, respaldada por las realizaciones soviéticas en la solución del problema nacional, fue incorporada a los programas de aquellos partidos comunistas en cuyos países existía el problema nacional, entre ellos el nuestro, que la mantuvo permanentemente en sus programas, como una premisa revolucionaria de primera categoría, en la lucha por la revolución democrática y por el socialismo.


El reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos y naciones, es la piedra angular de la teoría marxista leninista en la cuestión nacional, y a quienes niegan la existencia en España del problema nacional, considerándola como una nación única, quiero recordarles algunas opiniones expresadas por hombres que nada tienen de común con el comunismo acerca de la formación de los pueblos de España
".

7 de noviembre de 2017

8 de noviembre. Huelga general en Cataluña




Mañana día 8 de noviembre ha sido convocada una huelga general en Cataluña por el sindicato Intersindical CSC bajo el lema “Defendamos nuestros derechos”. El sindicato justificó el llamamiento al paro por la precariedad generada por las reformas laborales de los últimos años y para protestar contra el decreto del Gobierno central para facilitar el cambio de domicilio social de empresas para su salida de Cataluña.
Imagini pentru VAGA GENERAL 8 noviembre

Exigimos la derogación del decreto por sus efectos lesivos en el mundo del trabajo y  tejido productivo catalán, favoreciendo la deslocalización de empresas de nuestro país y afectando gravemente la economía catalana y la clase trabajadora”, dijo el sindicato en un comunicado.

El llamamiento a la huelga se produjo un día después de la entrada en prisión provisional de gran parte del cesado gobierno autónomo catalán, mientras se está a la espera de la decisión que tome la Audiencia Nacional sobre la posible emisión de una euroorden de detención contra Puigdemont.

ANC y Òmnium se han sumado a la huelga general, remarcando que hay que repetir el paro general del pasado 3 de octubre. Además han convocado por el próximo sábado 11 de noviembre en Barcelona una manifestación a partir de las cinco de la tarde, sin concretar todavía en qué lugar será. “Queremos hacer una Fiesta, un nuevo 11 de Septiembre”, ha sido la consigna que ha utilizado el presidente en funciones de ANC, Agustí Alcoberro en una rueda de prensa celebrada en la sede nacional de la ANC con el también presidente accidental de Òmnium.

La manifestación rechaza la prisión incondicional del govern de la Generalitat decretada por la Audiencia Nacional a instancias de la fiscalía general del Estado. “Tenemos que desbordar la manifestación en solidaridad y en protesta por el encarcelamiento de los Jordis que reunió según la Guardia Urbana 450.000 personas”, ha añadido Alcoberro.

Queremos convertir el dolor y la indignación en un mensaje de coraje para revertir esta situación”, ha insistido. Es por eso que proponen que las “movilizaciones requieren un salto cualitativo”. De aquí esta doble apuesta, la movilización y la huelga general del 8 de noviembre. Esta semana se están realizando ya acciones bajo el lema de la “semana de la democracia” con concentraciones ante los ayuntamientos, encarteladas o protestas.

En la reunión de la permanente del secretariado de la ANC de este lunes se acordó defender que los partidos soberanistas participaran a las elecciones del 21D. En este sentido, proponen organizar una mesa con los partidos para poder encontrar la mejor fórmula por para concurrir y optimizar los resultados.

Imagini pentru cataluña huelga general
Por otro lado la Confederación General de Trabajadores (CGT) ha reaccionado advirtiendo que el tiempo para organizar la huelga general del día 8 de noviembre es limitado, pero que, no obstante, "Las organizaciones del movimiento obrero no podemos permanecer impasibles ante todo esto", en relación a la creciente represión del gobierno español contra el pueblo catalán.

En su comunicado, CGT ha explicado que "Consideramos que la situación actual en Cataluña es muy grave, que España ha dado un salto adelante en su deriva reaccionaria, acelerada desde hace demasiado tiempo, y que está poniendo las bases para la normalización del autoritarismo y el ataque directo a los derechos civiles y las libertades. Esta normalización es inaceptable y nos afecta y afectará a todas directa o indirectamente. Las organizaciones del movimiento obrero no podemos permanecer impasibles ante todo esto" y, por consiguiente, "Llamamos al conjunto de los afiliados y afiliadas, a todas las secciones sindicales y sindicatos de la CGT a reflexionar sobre la gravedad de esta situación y a valorar libremente, actuando en conciencia, su participación en la huelga general del próximo 8 de noviembre !Paremos la represión, defendamos las libertades!".

El sindicato USTEC-STEs, mayoritario entre los docentes de Catalunya, ha dado también su apoyo a la huelga general convocada para el día 8, y ha llamado a participar en la jornada de paro.

Vientos de octubre

Imagine similarăElisaveta Yakovlevna Drabkina, hija de la  bolchevique Feodosia Drabkin ("Natasha") y de Iakov
Drabkin, quien, con el seudónimo "Sergei Gusev", luego sería Presidente del Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado, tuvo una vida íntimamente ligada al Partido Bolchevique y a la Revolución Rusa.

En su infancia, Drabkina acompañaba a su madre en viajes a Helsinki para comprar armas para los  bolcheviques. Cuando tenía cinco años la represión que siguió a la Revolución de 1905 obligó a su padres a pasar a la clandestinidad. Ella no volveria a verlos hasta la Revolucion de Octubre, 1917. En su adolescencia se incorporó al Partido Bolchevique, fue voluntaria de los Guardias Rojos y participó en la toma del Palacio de Invierno. A los 17 años de edad pasó a servir de secretaria a Yakov Sverdlov en el Instituto de Smolny. En los años siguientes se casó con el también bolchevique, Aleksandr Solomonovich Iosilevich, de quién luego se divorciaría. Sus obras, algunas publicadas postumamente, enfocan en los eventos y las figuras que definieron su vida, principalmente su experiencia revolucionaria, los revolucionarios con los que compartió militancia y la Revolución de Octubre hasta aquel 26 de octubre, 7 de noviembre de 1917, en el que Lenin, en Smolny, diría aquello de "Camaradas: la revolución obrera y campesina, cuya necesidad han proclamado siempre los bolcheviques, ha triunfado...".

En su obra Pan duro y negro, Elizaveta Drabkina, que representa el papel activo y protagonista de la mujer rusa en la lucha revolucionaria que dio lugar al primer estado obrero de la historia, la Rusia Soviética y, luego, la URSS, describe su vida previa a la Revolución, la militancia clandestina de sus padres y, en definitiva, la suya propia, sus experiencias junto a Lenin, o Nadejda Krupskaia, y su participación en primera persona en los acontecimientos principales del triunfo de la clase trabajadora y campesina rusa en la noche del 6-7 de noviembre de 1917 (25-26 del calendario juliano oriental), además de la posterior guerra civil contra el terror blanco y los estados imperialistas que lo apoyaron que terminaría, como continuación del espíritu revolucionario de Octubre, en la victoria del proletariado soviético y el triunfo total de la Revolución.

Compartimos a continuación el capítulo titulado "Vientos de octubre", los acontecimientos en torno al Palacio de Smolny, cuartel general bolchevique, en la noche del triunfo revolucionario, cuando se decidía "el destino de la humanidad":

Imagini pentru Elisaveta Yakovlevna Drabkina
Elisaveta Yakovlevna Drabkina

Vientos de octubre

En aquellos lejanos y maravillosos tiempos, no lejos del Palacio de Kshesínskaia se alzaba un edificio circular, groseramente claveteado, desconchado, que olía a sudor de caballo, a tabaco y a amoníaco, con viejos anuncios pegados. Era el circo Modern.

¡Oh, circo Modern! ¿Acaso puede olvidarte quien el verano y el otoño del año diecisiete se hallara siquiera una vez en el recinto de tus sucias y desconchadas paredes?

No fue casualidad que alguien (¿Mayakovski?) proclamara entonces: "¡Si quieres a la burguesía resistencia oponer, ven a prisa, camarada, al mitin del Modern!" No fue casual que una canción compuesta en aquellos días dijera: "¡La revolución no vio, quien el Modern no visitó!" Construido por un azar del destino en el centro mismo de la barriada de los ricos, este enorme circo se convirtió, ya en los primeros días de la revolución, en refugio de los elementos más combativos y decididos del proletariado y de la guarnición de Petrogrado.

¡Allí apenas si se podía respirar de tanta aglomeración! Al sentarse, presionaban de ambos lados de manera que no se podía mover un dedo; los pies descansaban sobre alguien y en la cabeza de uno se sentían los pies de otro. No se encendía la luz eléctrica (de ello se cuidó el Gobierno Provisional; pero resultaban inútiles sus intentos de frustrar de ese modo las reuniones en el Modern). Junto a la tribuna del orador arde una antorcha de brea. La llama de un púrpura oscuro vacila bajo la respiración de la muchedumbre; los reflejos del fuego recorren los rostros de la gente, que llena todos los asientos, la pista, los pasillos, los palcos, y casi cuelga de barreras y arañas.

Un orador sucede a otro: son mensajeros del Partido Bolchevique, soldados venidos del frente, marineros, obreros. El circo retumba, suspira, se alegra y se indigna como un solo hombre.

- Camaradas: ¿dejaremos que el Gobierno Provisional anude al cuello de la revolución el dogal que la estrangule? -pregunta un orador.

- ¡No! ¡No le dejaremos! -responde el circo.

- ¿Permitiremos que continúe la maldita matanza?

- ¡No lo permitiremos! ¡Abajo! ¡Que el propio Kerenski alimente a los piojos en las trincheras, nosotros estarnos ya hartos!


- Camaradas: ¿dejaremos la tierra a los terratenientes?

- ¡No la dejaremos! ¡La ocuparemos nosotros!

- ¿A quién debe pertenecer el poder, camaradas?

- ¡A los, Soviets! ¡Todo el poder a los Soviets!

¡Y llegó Octubre, el gran Octubre del año diecisiete! Los acontecimientos se desarrollaban con un ímpetu creciente. Se presentía un próximo desenlace.

Poco antes, esto no se percibía. Pero ahora, a partir de últimos de septiembre y comienzos de octubre, lo advertían todos, los amigos y los enemigos de la revolución.

"¡La revolución se aproxima! -escribía en aquellos días la prensa burguesa y la de los mencheviques y socialrevolucionarios-. ¡El barómetro anuncia tormenta, no es casual que haya aparecido en el horizonte la sombra de Lenin!" 

Imagini pentru revolucion octubre¿La sombra de Lenin? Se equivocan, señores... ¡No! ¡No es una sombra! ¡Es el propio Lenin, pleno de indomeñable energía y de apasionado anhelo de lucha! Menospreciando el peligro que corría su vida, disfrazado de fogonero, llegó a Petrogrado en una locomotora y se alojó en el barrio de Víborg, en el apartamento de Margarita Vasílievna Fofánova, a fin de dirigir personalmente los preparativos de la insurrección.

¡No, no es una sombra! Es Lenin en persona quien interviene en las sesiones del Comité Central del Partido; desenmascara a los rompehuelgas de la revolución; recuerda la doctrina de Marx acerca de la insurrección como un arte; demuestra que la crisis ha madurado, que todo el futuro de la revolución rusa e internacional se juega a una carta; exige del Partido que se ocupe de un modo dinámico y práctico del aspecto técnico de la insurrección, para mantener en sus manos la iniciativa y, en fecha muy próxima, proceder a las acciones decisivas.

Es Lenin quien, desde la profunda ilegalidad, dirige el trabajo del Partido... Es su voz la que toca a rebato desde las páginas de los periódicos bolcheviques y halla ferviente eco en los corazones de los obreros, de los marinos, de los soldados y de los campesinos.

El regreso de Vladímir Ilich a Petrogrado era conocido tan sólo por un reducido círculo de camaradas. Pero nosotros, los miembros de filas del Partido, aún sin conocer su venida, intuíamos su presencia cercana. Con la energía, la rapidez y la precisión cual si se hubiera puesto en marcha una potente turbina, se pusieron en movimiento todos los resortes del mecanismo del Partido. Y cada uno de sus engranajes, cada tornillo ponía en tensión todas las fuerzas, a fin de alcanzar el objetivo señalado por el Partido.

Te levantas por la mañana, te lavas de cualquier manera, bebes rápidamente un vaso de té, y te pones en marcha. Durante el día hay que hacer un montón de cosas: primero ir al barrio de Víborg; desde allí a Furshtádtskaia 19, al secretariado del Comité Central del Partido; desde allí al Smolny, luego al regimiento de Moscú, a ejercitarse en el campo de tiro puesto a disposición del Estado Mayor de la Guardia Roja; de allí a una reunión de la Unión de la Juventud Obrera en sucias salas de té que ostentan el pomposo título de "Jardín de invierno" o el de Valle del silencio; luego, a un mitin en e! Regimiento de ametralladoras o en la fábrica Novi Léssner y a una decena de lugares más.

La labor se realizaba con rapidez. Todas las cuestiones se sometían a apasionada discusión, y allí mismo se tomaba acuerdo acerca de ellas. Si había que hacer alguna cosa, alguien ponía manos a la obra y él mismo encontraba sus colaboradores. Y la mayoría de los asuntos se realizaba conjuntamente: que hacía falta apuntarse en la Guardia Roja, todos se inscribían en ella; que era necesario reunir armas, todos las reunían.

¿Se hacía entonces pronóstico del tiempo? Si se hacía, el correspondiente a octubre del año diecisiete sería: "Nubarrones bajos y continuos con intermitencias de lluvia y nieve húmeda. Viento a ráfagas entre moderado y fuerte. Temperatura durante la noche -5, -7, de día, alrededor de los 0 grados".

Imagini pentru smolny palace 1917
Guardias Rojos marchando hacia Smolny


Pero si se pregunta el tiempo que hacía aquellos días a cualquiera de los que participaron en la Revolución de Octubre, reflexionará, se encogerá de hombros, se sonreirá al recordar, abrirá los brazos y dirá: "¡Estupendo! ¡Verdaderamente formidable! El aire fresco, vivificador... Copos de nieve lozana... Esa neblina agradable de Petrogrado, mezclada con el humo de las hogueras... Y a todo esto se agregaba el viento. Un viento magnífico, alegre, a ráfagas. Precisamente el viento que debía soplar los días en que de la Tierra se barría la suciedad del viejo mundo".

¿Hacía frío? Naturalmente... Al correr por la calle castañeteaban los dientes. No tenía importancia, pues estábamos acostumbrados. En cambio, a los burgueses se les helaban los huesos. iQue sepan, los canallas, lo que son penalidades!

¡Armas, armamento, más armas!... Ayer conseguimos siete fusiles, tres revólveres, una pistola browning sin cartuchos... Más allá de la puerta de Narva, los muchachos se hicieron con dos ametralladoras... Dicen que los cartuchos se pueden conseguir en Nóvaia Derevnia... Y que entregan vendajes en el barrio de Petrogrado... Por todas partes se adiestra a prisa y corriendo a los guardias rojos y a los enfermeros. El instructor, un soldadillo sin bigotes, explica: "Lo más importante es no tener miedo... Deslízate adelante y tira con fusil". Un estudiante de medicina explica como si fuera un trabalenguas: "Sobre la herida se pone gasa, sobre la gasa el algodón, sobre el algodón la venda..." Al instante todos se ponen a vendarse unos a otros. El cursillo es de dos horas.

Noches oscuras, calles en tinieblas... ¡Cómo ha cambiado Petrogrado en los dos meses últimos! Han desaparecido los lacitos rojos que adornaban la solapa de seda del frac y el sucio capote del soldado. De los rostros se ha borrado la expresión de tierno arrobamiento. En la Nievski no se celebran "mítines de perros". Las barriadas burguesas están hundidas en el silencio. Los palacios de los millonarios y de las embajadas extranjeras parecen haber quedado sin vida: las puertas principales tienen echados grandes cerrojos, en las encristaladas ventanas están corridos los tupidos cortinajes.

Sabemos que esta calma es engañosa. La burguesía no duerme, está en vela, cohesiona sus filas. Teje una red de complots contra la revolución...

"¡La demora equivale a la muerte!" Estas palabras resonaban aquellos días por todo el Petrogrado obrero.

¿Cómo, de dónde habían partido estas palabras?

Fue Vladirnir Ilich quien proclamó, en la Carta a los camaradas bolcheviques que participan en el Congreso Regional de los Soviets de la región del Norte, que había llegado la hora de actuar, que "la demora equivale a la muerte".

La mañana del 24 de octubre me encontraba en el barrio de Víborg.

Al comienzo iba de un lado a otro para asuntos de la Unión de la Juventud Obrera, luego estuve en el comité regional del Partido. Se hallaba repleto de gente, que iba y venía constantemente con fusiles. Me pusieron a copiar disposiciones sobre entrega de armas, mandatos y algunos otros papeles.

Imagini pentru asalto al palacio de inviernoTodo hervía alrededor, como en una caldera. El tiempo corría con increíble rapidez. Era ya más de la media noche cuando oí la voz de Zhenia Egórova:

- Lleve con usted a la muchacha. Pasará más inadvertida.

Me volví y vi en medio de la habitación a Nadiezhda Konstantínovna. Iba a algún lugar y me ordenaron ir con ella. Si nos detenían debíamos decir que se había puesto enferma la abuela y que íbamos en busca de un médico.

Cuando salimos, la noche era profundamente oscura. Del otro lado del Neva llegaba el sordo eco de los disparos. Me pareció que habíamos andado mucho tiempo, hasta llegar a una casa alta al final de la gran avenida Sarnpsónievskaia. Nadiezhda Konstantínovna me ordenó que la aguardara. No tardó en volver, muy alterada.

Sólo mucho después supe que allí vivía Margarita Vasílievna Fofánova, donde pasó su última clandestinidad Vladímir Ilich. Aquella tarde había enviado a Margarita Vasílievna con una carta para los miembros del Comité Central del Partido, la famosa carta que empieza con las palabras: "Escribo estas líneas la tarde del 24, la situación es crítica en extremo. Es claro como la luz del día que hoy todo lo que sea aplazar la insurrección significará verdaderamente la muerte".

Vladímir Ilich marchó al Smolny sin esperar el regreso de Fofánova. Y Nadiezhda Konstantínovna sólo ahora se enteró de que Vladímir Ilich no estaba allí, que se había marchado.

Y de nuevo recorrimos aquellas calles oscuras como boca de lobo. Nadiezhda Konstantínovna se contenía, tratando de no dejar traslucir su zozobra. Pero cuando llegamos al comité del distrito, los camaradas comprendieron, por la expresión de su rostro, que había sucedido algo insólito y se acercaron presurosos a ella. Entonces dijo tan sólo: "Al Smolny, vamos rápidamente al Smolny..." Zhenia Egórova la tomó del brazo y salieron rápidamente en un camión.

No había comenzado todavía a amanecer, pero las tinieblas se esfumaban ya. En la oscuridad se iban perfilando lentamente los contornos de las casas. Cuando salimos al Neva, al este resplandecía una aurora gris, se vislumbraban los escalones de granito, las barcazas agobiadas por la carga de leña, el brillo plomizo de las aguas.

A la salida del puente Liteini, por el lado del barrio de Víborg, estaban en sus puestos los guardias rojos del destacamento de la Fábrica de Cartuchos. Con su aguda perspicacia obrera quitaron del mecanismo del puente chavetas y manivelas. Así se evitó que el Gobierno Provisional, que había inutilizado casi todos los puentes con el fin de cortar a los obreros de la periferia el acceso al centro de la ciudad, pudiese hacer lo propio con el puente Liteini.

En aquel extremo del puente se destacaban, al resplandor de una hoguera, las figuras de los soldados de Kerenski. Les rodeaban los obreros. Se discutía airadamente. Los obreros trataban de persuadir a los soldados de que se pasaran al lado del pueblo.

Llegamos al Smolny a eso de las diez de la mañana del 25 de octubre. Las puertas enrejadas estaban abiertas y enfrente hacía guardia un carro blindado. Alrededor del edificio había leña apilada; en caso de lucha armada serviría para protegerse. Abajo, cerca de la columnata, los cañones elevaban sus bocas y, junto a ellos, las ametralladoras. Los largos y resonantes pasillos estaban atestados de guardias rojos, soldados y marinos. Se oía el rechinar de las armas, el golpe de las culatas de los fusiles, voces de mando, exclamaciones. Alrededor todo se movía, hacía ruido, gritaba, exigía, actuaba. El "caos", hubiera dicho un observador ajeno al asunto. No, no era un caos, pues cada partícula, como las moléculas de hierro caídas en el campo magnético de un imán, dirigía sus esfuerzos de acuerdo con la voluntad de victoria de la clase obrera que lo dominaba todo.


La vida parecía haberse convertido en un torbellino. Los acontecimientos fueron sucediéndose. Pero en aquel torrente hubo instantes que quedaron grabados para siempre en la memoria de quienes los vivieron: aquéllos en que en la sala de sesiones del Soviet de Petrogrado apareció Vladímir Ilich Lenin, subió rápidamente a la tribuna y todos saltaron de sus asientos gritando llenos de entusiasmo; y luego, cuando con un ademán de la mano detuvo la tempestad de aplausos, y la gente, con la respiración en suspenso, escuchó a Vladímir Ilich: "Camaradas: la revolución obrera y campesina, cuya necesidad han proclamado siempre los bolcheviques, ha triunfado.. "; y cuando Vladímir Ilich concluyó, de nuevo gritaron y entonaron llenos de entusiasmo La Internacional, y Vladímir Ilich cantó al compás de todos. A su lado se hallaba un soldado con la cabeza vendada, y los rostros de ambos y los de cuantos estaban alrededor, aparecían infinitamente dichosos e inspirados.
Imagini pentru lenin smolny

Alli, en el Smolny…

Veintiséis de octubre, después de las seis de la mañana. Cuando salí del Smolny estaba todavía oscuro, apenas si había comenzado a clarear el cielo. Las ventanas del Smolny vertían su luz.

A veces, muy cerca, otras, a lo lejos, se oían disparos desordenados. Hundiéndose en los baches pasaban rápidos los camiones, repletos de guardias rojos armados. Chirriaban las motocicletas; los ciclistas distribuían órdenes urgentes del Comité militar revolucionario.

A pesar de lo intempestivo de la hora, las calles estaban animadas. No se veía un burgués. Iban y venían soldados, marinos, obreros. A las puertas de las panaderías las mujeres hacían cola.

En la calle Tavrícheskaia, cerca de la entrada de una casa suntuosa, se había reunido un pequeño grupo de gente. Me acerqué y vi a un marino picado de viruelas que llevaba una cinta de ametralladora cruzada al pecho. Apoyando el fusil contra la pared, sostenía en brazos a un niño de pecho envuelto en trapos.

Alguna desdichada madre no vio, en aquella gran noche, otra cosa que su pena, su desconsuelo. Abandonó a la criatura en el quicio de una puerta. La patrulla de guardias rojos que pasó por delante la recogió.

La gente gritaba: "A una casa de niños. ", "Al orfanato...", "A la comisaría, allí al volver de la esquina…"

El marino no escuchaba. Meditaba profundamente. Por la cara picada de viruelas le rodaban gruesas gotas de sudor.

El crío empezó a gruñir.

- No te aflijas, pequeñín -dijo el marino-. La vida ahora nos pertenece.

Y, dirigiéndose a la gente, agregó:

- Lo llevaré al Smolny. Allí decidirán... Allí todo lo resolverán.

Tenía razón aquel marino. En aquellas horas, allí, en el Smolny, se decidía todo: el destino de la humanidad y la suerte de este pequeño envoltorio.

Leer completo Pan negro y duro, de Elizaveta Drabkina
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